¡Felicidades! La defensa de Internet no está reñida con la defensa de los derechos de los autores.

22/12/2010

¡Felicidades! La defensa de Internet no está reñida con la defensa de los derechos de los autores

Como ciudadanos, trabajadores, artistas, emprendedores, internautas que somos queremos felicitar a todo el mundo por la constante vigilancia y el trabajo paciente e informado que hemos sido capaces de hacer en estos días como sociedad civil.

Ha valido la pena.

Hemos demostrado que defender Internet, esta gran herramienta de democracia, es fundamental para que el sistema deje de estar en manos de los caprichos de los lobbies económicos.

También queremos felicitar a aquellos políticos que han sido capaces de trabajar en diálogo con los ciudadanos.

Por otra parte queremos recordar a los políticos que todavía creen poder esconderse, que los tiempos han cambiados y que Internet devuelve el control de las decisiones que se toman en su representación a los ciudadanos.

Por esto lo estamos defendiendo.

También queremos responder a los que utilizan el nombre de los “artistas” para intereses avariciosos y sin futuro. Seguro que esta minoría elitista armará mucho ruido en estos días. No les falta ni dinero, ni tiempo e Internet les estorba.

Estos no son los artistas que somos y que queremos defender, los artistas trabajadores y emprendedores, que crean la cultura viva y beneficiosa para todos.

No son Alejandro Sanz que critica la leyes de España pero el paga sus impuestos en Miami (¿a caso en España sólo quiere cobrar derechos de autor y no pagar impuestos?); o Alex de la Iglesia que, como presidente de la Academia, ha recibido a todas las elites y los lobbies pero se ha negado siempre a recibir delegaciones de artistas de a pie e internautas para escuchar sus razones; o como la coalición de creadores, donde creadores no hay ni uno, empezando por su presidente que derechos de autor no le faltan siendo Presidente en España del Consejo Asesor de T-Systems, S.A. (Grupo Deutsche Telecom), Presidente de Fincorp Mediación, S.L. (Merchant Bankers), Presidente de la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos Culturales y Audiovisuales, es decir la SGAE y otras de menor cuantía, Consejero de AC Hoteles, S.A. de Ericsson España, S.A. y miembro del Consejo Asesor de KPMG, del Grupo Especial de Trabajo para la Reforma del Gobierno Corporativo, por designación del Ministro de Economía y Hacienda, de la Comisión Especial de Reforma del Estatuto Básico del Empleado Público, por designación del Ministro de Administraciones Públicas o del Comité Averroes para la Relación Bilateral Hispano-Marroquí, por designación del Ministro de Asuntos Exteriores. En abril de 2007, S.M. El Rey le concedió, a propuesta del Consejo de Ministros, previa petición del Presidente del Gobierno, la Gran Cruz del Mérito Civil por su especial contribución al Buen Gobierno Empresarial y a la Responsabilidad Social de la Empresa. Es Comendador del Wissam Al-Alaoui de la Orden del Trono de Marruecos y Oficial del Wissam Al-Alaoui de la Orden del Trono de Marruecos [1].

La defensa de Internet no está reñida con la defensa de los derechos de los autores.

[1]http://santiagodemunck.blogspot.com/2010/11/aldo-olcese-una-anecdota-sobre-el.html

Fuente: Res S@stenible.


Copyright para la creatividad. Una declaración para Europa.

06/05/2010

“La capacidad de la humanidad para generar nuevas ideas y conocimiento es su mayor riqueza. Es la fuente del arte, la ciencia, la innovación y el desarrollo económico”. Carta de Adelphi

El desarrollo de las nuevas tecnologías que sustentan la economía del conocimiento exige una revisión del acervo de los derechos de autor. Juntos tenemos que crear más incentivos para maximizar la creatividad, la innovación, la educación y el acceso a la cultura, y asegurar la competitividad en Europa.

Derechos exclusivos estimulan la inversión y la producción de bienes en los ámbitos de la cultura y el conocimiento. Al mismo tiempo, las excepciones (*) a estos derechos crean un sistema equilibrado que permite la utilización de las obras creativas para apoyar la innovación, la creación, la competencia y el interés público. Las excepciones bien diseñadas pueden servir para lograr los objetivos fundamentales: asegurar que los creadores tengan acceso a los incentivos y recompensas que necesariamente motivan el acto de creación, mientras que se fomenta ‘reutilizaciones’ creativas que beneficien al público.

Mientras que los derechos exclusivos se han adaptado y armonizado para afrontar los retos de la economía del conocimiento, las excepciones a los derechos de autor siguen en radical contradicción con las necesidades de la sociedad de la información moderna. La falta de armonización de las excepciones a estas normas impide la circulación de los bienes y servicios del conocimiento por toda Europa. La falta de flexibilidad dentro del régimen actual de excepciones europeas nos impide adaptarnos a la evolución constante del entorno tecnológico.

Europa necesita un sistema de excepciones flexible, armonizado y equilibrado, a la altura de las necesidades de la economía del conocimiento del siglo XXI. La Comisión Europea dio un primer paso con la publicación del Libro Verde sobre los “Derechos de Autor en la Economía del Conocimiento”. Los firmantes de la presente carta piden que la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y los Estados miembros tomen en cuenta esta declaración y participen en la política y el establecimiento de normas sobre las excepciones de derecho de autor. En particular, se piden:

Excepciones armonizadas, aplicables en toda Europa. Los derechos de autor regulan el flujo de consumidores, así como productos del conocimiento en el mercado único. Para los ciudadanos y la industria europea la armonización de las excepciones a estas normas es un paso necesario para facilitar el comercio entre Estados miembros y salvaguardar la igualdad de los europeos ante la ley.

Actuar como un incentivo a la innovación : Las nuevas tecnologías permiten ampliar “el acceso de los usuarios a vastas cantidades de conocimientos y de contenido. Las excepciones a los derechos de autor deben apoyarse en el desarrollo y la utilización de estos servicios innovadores, además de la capacidad de mejora del “acceso de los usuarios a los contenidos europeos”.

Apoyar la creatividad del usuario y fomentar la participación : Internet ha permitido que los ciudadanos pasaran de ser consumidores pasivos a creadores de cultura activa y participativa. Los usuarios individuales participan cada vez más en el desarrollo del contenido y la creación de conocimiento. El marco de derechos de autor europeo debe reflejar esta nueva interactividad que fomenta la creatividad, la diversidad cultural y la expresión personal.

Salvaguardar el acceso de todos los europeos: Las excepciones que se crean deben tomar en consideración la protección de los derechos de los creadores y asegurar que éstos gozan de la suficiente protección sin llegar a impedir que el público pueda acceder a los conocimientos y contenidos disponibles. Este tema es especialmente importante en la medida en que se tratan las personas con discapacidades, quienes se apoyan en las posibilidades prestadas por las nuevas tecnologías.

Apoyo a la educación y la investigación: Las nuevas tecnologías de información y comunicación ofrecen nuevas formas de colaboración para desarrollar y compartir materiales educativos y de investigación. Las excepciones a los derechos de autor que facilitan la tecnología utilizada para la investigación y la educación impulsa la ciencia y el aprendizaje -y por tanto la economía del conocimiento- hacia adelante de manera exponencial.

Facilitar la conservación y el archivo: La digitalización de contenidos permite ofrecer nuevas oportunidades no sólo para preservar, sino también ampliar el acceso a los conocimientos de Europa, el patrimonio cultural de largo alcance y los beneficios a largo término, de manera amplia para la sociedad en su conjunto. El marco de derechos de autor debe ser compatible con estos principios.

Garantizar la regulación de los derechos de monopolio en la Red: Limitaciones y excepciones contrarrestan la falta de competencia que se crea por la concesión de derechos de monopolio a través de los derechos de autor. Debemos garantizar la regulación de estos derechos de monopolio, con el fin de proteger la creatividad y la innovación.

Promover estos principios en los debates internacionales: Los principios y objetivos aquí presentados deberían de ser aplicados no sólo a los europeos, sino a todas las personas. Estos principios deberían motivar todos los debates y negociaciones sobre estos temas en los cuales la UE desempeñe un papel.

Nota:

* El derecho de autor otorga un derecho exclusivo a los creadores de regular y controlar el uso de su obra. Limitaciones y excepciones balanzan el derecho de monopolio del creador para el beneficio del interés público (por ejemplo, para promover la educación y el aprendizaje, el apoyo de la prensa libre, frente al fracaso de mercado, etc).


Las regulaciones de derechos de autor ponen “a la gran empresa primero”.

20/04/2010

Las asociaciones de consumidores advierten a los ministros europeos: cortar Internet “es algo parecido a negar acceso al agua a un consumidor que moja con la manguera al gato de su vecino.

Aprovechando la cercanía geográfica y la simultaneidad temporal con la reunión informal de ministros en Granada, la asociación de consumidores Facua ha presentado en Sevilla un documento que pone en la picota a los poderes públicos en su acción legisladora sobre propiedad intelectual.

La Consumers International, que agrupa a asociaciones de consumidores de varios países, ha analizado las normas y las acciones legisladoras de 34 Estados alcanzando conclusiones poco halagüeñas para los poderes públicos.

“En la mayoría de los países, las normas que regulan el acceso a la cultura y aprendizaje de nuestra sociedad colocan a la gran empresa primero y a los consumidores después“, es la principal conclusión de este informe, tal y como apunta Facua en una nota de prensa.

“Los gobiernos de numerosos países están plegándose a los intereses de las industrias culturales y tecnológicas, que conciben la cultura y el conocimiento como una merca mercancía a la que sólo se accede previo pago”, apunta el portavoz de la asociación de consumidores, Rubén Sánchez.

La presentación y el informe han contado con el apoyo de ExGae, Red SOStenible y FCForum, asociaciones de defensa de los derechos de los internautas, que han sido también muy críticas con los poderes públicos.

“El informe”, apunta Simona Levi, de , “demuestra cómo la política estadounidense en materia de copyright tiene una doble moral” ya que, asegura, pide un “rigor” extremo a sus países aliados mientras que en su propia legislación permite más excepciones.

Fin neutralidad

Según Red SOStenible, la cumbre de ministros de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información de Granada podría tener un efecto perverso en los derechos de los internautas. De hecho, no duda en tacharla de “peligrosa” ya que, según la asociación, ataca la neutralidad de la red, privatiza el espectro radioeléctrico y privatiza la producción de contenidos.

“Para un desarrollo sostenible y democrático de la sociedad de la información no debe existir ninguna discriminación, ninguna velocidad diferente según los usos o los servicios que hagan los usuarios, y menos aún según lo que cada uno pueda pagar”, apunta la organización en un site ad hoc.

Por ahora sólo un país europeo (Reino Unido) está en el top five de los países peor valorados en cuestiones de respeto al ciudadano en sus leyes antipiratería. Jordania, Chile, Kenia y Tailandia acompañan por ahora a los británicos pero, si se cumplen las previsiones de los organismos que respaldan el informe presentado esta mañana, podrían ser más.

Consumers International recomienda “modelos de negocio innovadores” y carga contra el corte de red. “Suspender este derecho básico es algo parecido a negar acceso al agua o a los servicios sanitarios a un consumidor que moja con la manguera al gato de su vecino“, alerta.

Esta semana se sabrá si los ministros europeos comparten esta visión.

Raquel C. Pico.



Ministerio de Cultura sugiere cobrar por obras CC a las entidades de gestión.

16/04/2010

El Ministerio de Cultura ha recomendado a las entidades de gestión de propiedad intelectual que hagan valer su función como abanderados de los derechos de autor, incluso en referencia a aquellos contenidos creados bajo la etiqueta Creative Commons.

En un informe que analiza el momento actual del libro electrónico publicado por El Observatorio de la Lectura y el Libro, organismo vinculado con el ministerio, se subraya “la obligación por Ley de que las entidades de gestión de derechos hagan efectivos los derechos de remuneración aún en el caso de que el autor decidida regalar su obra o no cobrar”.

El texto alienta, en este sentido, a vigilar la posible pérdida de control que pueden acarrear las obras al ser difundidas masivamente bajo el sello Creative Commons.

Observamos que en efecto esto es algo que viene así en la ley lo que nos muestra, ni más ni menos, lo lejos que está la Ley de Propiedad Intelectual de la realidad y la urgente necesidad de reforma para acercarla, aunque sólo sea un poco, a la realidad científica y medible que supone el creciente uso de obras Creative Commons entre cada día más creadores.

No soy abogado pero hay cosas que caen por su propio peso y que apunto a continuación:

1.- Los que usamos licencias Creative Commons no sentimos, como legítimos autores, que la copia privada o cualquier otro tipo de copia nos cause perjuicio económico alguno. Es más, entendemos que la propia copia nos enriquece y aumenta nuestras posibilidades de obtener y generar riqueza de y para la sociedad. El simple concepto de que tenga que existir una compensación cuando científicamente se demuestra que el daño sólo es posible en determinados modelos de negocio, debería ser retirado. Es más, estas compensaciones, no hacen sino entorpecer la difusión de la cultura.

2.- Dice la ley que como autor no puedo renunciar a la remuneración por compensación (derecho patrimonial irrenunciable). Creo que como autor e individuo maduro y en plena posesión de mis facultades mentales tengo que poder no querer dicha anacrónica compensación ideada en una visión analógica y mercantilista de la creación. Esta redacción de la ley es simplemente insultante y por eso exijo que sea modificada sin más dilación. Si quiero renuncio y no tengo nada más que explicar. Ninguna entidad, aquí declaro, tiene autorización mía activa o pasiva a recaudar cantidad alguna sin mi expresa autorización y me da igual lo que la ley diga. Si la ley es injusta, prefiero la cárcel a que recolecten en mi nombre.

3.- La perversión de la ley. Supongamos que admitimos que la SGAE ha de poder recaudar de las obras licenciadas con Creative Commons. Veremos, sin demasiada sorpresa, que la SGAE no permite que sus asociados usen dichas licencias. Según la ley la asociación a estas entidades no es obligatoria, pero es que en los términos de los contratos que obliga la SGAE firmar se prohibe el empleo de dichas licencias luego jamás podríamos reclamar ese dinero pues tenemos que afiliarnos a ella para cobrar las cantidades (otras entidades no obligan a estar afiliados como CEDRO). Esto significa que sí o sí, la SGAE tiene que recaudar pero al mismo tiempo sus cláusulas de contrato y la redacción de la ley produce que sea no o no que como autores podamos recibir esos importes. ¿Nadie ve lo perverso de la situación? ¿Es eso defender a los autores? Honestamente, no nadie con un mínimo de integridad y vergüenza puede sostener que así sea.

4.- Las entidades tienen que ser totalmente efectivas. No recuerdo el punto de la ley, pero tengo entendido, y que me corrijan los abogados, que las entidades de gestión tienen que cumplir ciertos requisitos para seguir siéndolo, y es que tengan capacidad de ser efectivas identificando todas las obras, usos, y repartiendo con la máxima diligencia. Bueno, eso simplemente ya no es posible. Los autores estamos viendo que existe otra forma de gestionar nuestros propios derechos sin necesidad de SGAEs. Si no queremos compensación por copia privada, podemos optar por muchísimas otras opciones más respetuosas con la cultura y la creatividad. El caso es que las entidades de gestión deberían sólo gestionar los derechos colectivos de exclusivamente las obras que estén en su catálogo y no las demás. Esa es la cuestión.

Conclusión. La Ley de Propiedad Intelectual trata a los autores como niños incapaces de tomar sus decisiones y vive en un siglo, el XIX (ni siquiera el XX ya) en el que la visión analógica era la imperante. Ya en su día los derechos de autor como hoy los entendemos fueron muy cuestionados, sobre todo los patrimoniales, y en el entorno digital incipiente e Internet, la aplicación de las leyes de Propiedad Intelectual y Copyright son una perversión que crea problemas donde no los hay. Sólo faltaba que ahora los que optamos por licencias Copyleft y otras Creative Commons tengamos que estar forzados a usar modelos de ver la creación sencillamente falaces.

También se insta en el documento a adoptar “medidas normativas para crear un procedimiento que corrija las actuales deficiencias en torno a regulación relativa a la difusión de obras protegidas a través de redes P2P y páginas web” y a impulsar barreras como los DRM.