Carta abierta a Alejandro Sanz.

23/12/2010

Esta mañana desayunando en el bar cercano a mi casa, he leido un artículo opinión publicado en El País escrito por Alejandro Sanz titulado: “Es la dictadura de los Señores de la Red“.

Muchas personas creemos que con la industria audiovisual, a la que perteneces, ha sido favorecida en los últimos años:

Canon digital: Para recordar, remuneración compensatoria por copia privada o canon por copia privada, es una tasa aplicada a diversos medios de grabación y cuya recaudación reciben los autores, editores, productores y artistas, asociados a alguna entidad privada de gestión de derechos de autor, en compensación por las copias que se hacen de sus trabajos en el ámbito privado.

Datos:

  • Discos compactos (CD), regrabables o no: 0,16 €/hora ó 0,002667 €/minuto.
  • Discos versátiles (DVD), regrabables o no: 0,30 €/hora ó 0,011667 €/minuto.
  • Grabadora CD/DVD: 3,40 €.
  • MP4: 3,15 €.
  • Impresora multifición laser: 10 €.

El canon es arbitrario, al no llevar el control de qué obras musicales son realmente utilizadas al repartir el dinero entre los autores y propietarios de las obras. Según los estatutos de la SGAE, ¿los has leido? El reparto se realiza de forma proporcional a la «importancia» del autor. Otras entidades de gestión adoptan criterios diferentes (difusión, audiencia, etc.).

Obviamente, canon se cobra también a quien usa CD o DVD para grabar su propia música, datos personales o material que no pertenezca a socios de las entidades de gestión (SGAE u otras entidades de gestión), por lo que muchos usuarios hemos tildado a dicha sociedad como ladrones. Los detractores del canon insistimos con frecuencia en que éste vulnera la presunción de inocencia, garantizada en la Constitución Española, ya que presume que toda persona que adquiera un soporte grabable virgen, lo utilizará para copiar material registrado. Según la legislación, es posible definir excepciones al canon para algunos usos determinados o ciertas asociaciones, aunque en la actualidad parece que nunca se ha aplicado.

El 21 de octubre de 2010, el tribunal de la Unión Europea declara ilegal la aplicación del canon digital para empresas y profesionales en España, excluyendo a los consumidores y aclarando que siempre y cuando sea para fines distintos al de la copia privada. A pesar de ello las sociedades de gestión, entre ellas la SGAE, a la que perteneces. Rechazan devolver el dinero del canon argumentando que la sentencia no tiene carácter retroactivo.

La defensa que realizas de la cultura como negocio y, por ende, de la única manera que entiendes como se puede conservar es falso. El copyright, que es el modelo que defiendes, hace que sean las corporaciones empresariales, a las que perteneces… en ambos sentidos. Tengan poder para decidir lo que vemos, escuchamos o leemos, y en que entorno lo hacemos. Los que nos oponemos apostamos por el copyleft, eres el propietario de tu obra, lo que me otorga poderes suficientes para decir que con dicha obra tú puedes hacer lo que te plazca. Puedes copiarla, difundirla, modificarla, etc.

La cultura es libre, el acceso a la cultura es libre. Estoy convencido de que la manera que defiendo y como lo hago hace que sea socialmente justa la forma de relacionarse quienes generan las obras con quienes las recibirán y porque entiendo que no puedeo conscientemente negar la posibilidad de generar obras derivadas a partir de ésta. Sin embargo para que esto ocurra es necesario que seas tu, voluntariamente, el que tome conciencia de lo injusto del sistema de copyright.

Cerrando tu artículo veo como intentas mandar una duda razonable, el presidente de la Asociación de Internautas es elegido por los asociados a dicha asociación. ¿Quién elige al Presidente de la Sociedad General de Autores y Editores? Pues entre ellos tú, ya que perteneces a dicha sociedad y supongo que eres socio. Y parafraseandote… Todos tenemos derecho al acceso a la cultura y a mí nadie me ha preguntado si quiero una Sociedad General de Autores y Editores.

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Las regulaciones de derechos de autor ponen “a la gran empresa primero”.

20/04/2010

Las asociaciones de consumidores advierten a los ministros europeos: cortar Internet “es algo parecido a negar acceso al agua a un consumidor que moja con la manguera al gato de su vecino.

Aprovechando la cercanía geográfica y la simultaneidad temporal con la reunión informal de ministros en Granada, la asociación de consumidores Facua ha presentado en Sevilla un documento que pone en la picota a los poderes públicos en su acción legisladora sobre propiedad intelectual.

La Consumers International, que agrupa a asociaciones de consumidores de varios países, ha analizado las normas y las acciones legisladoras de 34 Estados alcanzando conclusiones poco halagüeñas para los poderes públicos.

“En la mayoría de los países, las normas que regulan el acceso a la cultura y aprendizaje de nuestra sociedad colocan a la gran empresa primero y a los consumidores después“, es la principal conclusión de este informe, tal y como apunta Facua en una nota de prensa.

“Los gobiernos de numerosos países están plegándose a los intereses de las industrias culturales y tecnológicas, que conciben la cultura y el conocimiento como una merca mercancía a la que sólo se accede previo pago”, apunta el portavoz de la asociación de consumidores, Rubén Sánchez.

La presentación y el informe han contado con el apoyo de ExGae, Red SOStenible y FCForum, asociaciones de defensa de los derechos de los internautas, que han sido también muy críticas con los poderes públicos.

“El informe”, apunta Simona Levi, de , “demuestra cómo la política estadounidense en materia de copyright tiene una doble moral” ya que, asegura, pide un “rigor” extremo a sus países aliados mientras que en su propia legislación permite más excepciones.

Fin neutralidad

Según Red SOStenible, la cumbre de ministros de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información de Granada podría tener un efecto perverso en los derechos de los internautas. De hecho, no duda en tacharla de “peligrosa” ya que, según la asociación, ataca la neutralidad de la red, privatiza el espectro radioeléctrico y privatiza la producción de contenidos.

“Para un desarrollo sostenible y democrático de la sociedad de la información no debe existir ninguna discriminación, ninguna velocidad diferente según los usos o los servicios que hagan los usuarios, y menos aún según lo que cada uno pueda pagar”, apunta la organización en un site ad hoc.

Por ahora sólo un país europeo (Reino Unido) está en el top five de los países peor valorados en cuestiones de respeto al ciudadano en sus leyes antipiratería. Jordania, Chile, Kenia y Tailandia acompañan por ahora a los británicos pero, si se cumplen las previsiones de los organismos que respaldan el informe presentado esta mañana, podrían ser más.

Consumers International recomienda “modelos de negocio innovadores” y carga contra el corte de red. “Suspender este derecho básico es algo parecido a negar acceso al agua o a los servicios sanitarios a un consumidor que moja con la manguera al gato de su vecino“, alerta.

Esta semana se sabrá si los ministros europeos comparten esta visión.

Raquel C. Pico.



La industria sólo denunciará a dos webs de la ’Lista de Sinde’.

08/04/2010

Cuando los titulares de 1.174 páginas web decidieron autoinculparse ante el Ministerio de Industria de facilitar el intercambio de archivos, ya sabían que podían convertirse en un objetivo para la industria cultural. La Coalición de Creadores, que engloba a productoras y gestoras de derechos de autor, sólo planea denunciar a dos de esas páginas, relacionadas con películas de cine, no con música. Así lo ha hecho saber a Público el director de La Coalición, Andrés Dionis, que añade que las entidades a las que representa su entidad han decidido centrarse en las webs que son “generadoras originales de contenido pirateado”.

La iniciativa ciudadana de recopilación voluntaria de páginas, conocida como La Lista de Sinde, surgió como protesta a las medidas incluidas en la Ley de Economía Sostenible (LES), que contemplan que una comisión administrativa determine si una web viola los derechos de autor. LalistadeSinde.net empezó sólo como una web en la que los dueños de páginas se autoinculpaban de facilitar enlaces a materiales con copyright, pero el trasfondo de este movimiento es mucho mayor.

Con el lema “Si cierran una web tendrán que cerrar todas”, la idea de sus organizadores es saturar en la medida de lo posible la comisión encargada de tomar medidas contra los titulares de las páginas. Con este intento de colapso administrativo, la aplicación de la LES resultaría inviable. El problema es que la ley contempla que esa Comisión sólo puede actuar previa petición de los titulares de derechos, nunca de oficio. “Nunca va a haber un volumen masivo de denuncias ante la Comisión. Nuestro objetivo está centrado en denunciar a la gente que gana dinero con la piratería organizada, que se lucra de forma sistemática”, explica Dionis.

Contra el origen de la red

Con los parámetros que marca la LES, los titulares de derechos podrían solicitar el cierre de todas las webs que incluyen enlaces a contenidos protegidos y que se sumaron a La Lista de Sinde. Pero las organizaciones que los representan han decidido establecer el límite de la denuncia en las páginas que son las primeras en colgar los contenidos en la Red. “Casi toda las páginas incluidas en La Lista de Sinde son subdistribuidoras de material con copyright, y esas son las páginas que hemos decidido descartar”, añade Dionis.

La Coalición también presentó su propio listado de webs susceptibles de denuncia ante el Ministerio de Industria en octubre del año pasado. Para esta entidad, el cierre de las 200 páginas englobadas en esa lista acabaría con la descarga de contenidos con copyright. Según los autores del informe Parasites Business (El Negocio de los Parásitos, en inglés), los titulares de esas webs obtienen una media de 1,5 millones de euros al año en concepto de distribución de unos contenidos cuyos derechos no les pertenecen.

Este argumento ha sido rechazado tanto por activistas de la Red como por los abogados defensores de algunas páginas de enlaces, aunque La Coalición insiste en su veracidad. Dionis detalla que hay usuarios que creen en el intercambio cultural y que incluyen enlaces en sus páginas “de buena voluntad”, pero también defiende que “sobre esa base se está protegiendo el negocio de unas personas que se lucran con el esfuerzo de otros de forma ilícita”. Anuncia que estas conductas son las únicas susceptibles de denuncia ya que, sin ellas, las primeras no dispondrían de esos enlaces en el plazo y la forma en la que los ofrecen hoy. Las denuncias, según prevé el director de La Coalición, empezarán a realizarse a principios de 2011, una vez aprobada la ley y desarrollado el reglamento que deberá concretarla.

Fuente: Público


Un vistazo a los derechos de autor y a las licencias abiertas.

26/02/2010

Sumario:

1. Derechos de autor

2. Licencias abiertas

3. Compatibilidad entre licencias

– – – – – – – – – – –

1. Derechos de autor.

Los Derechos de autor son una forma de protección proporcionada por las leyes vigentes en la mayoría de países para los autores de “obras originales” incluyendo obras literarias, dramáticas, musicales, artísticas e intelectuales. Esta protección está disponible tanto para obras publicadas como para obras que todavía no se hayan publicado. Generalmente le da al propietario del derecho de autor el derecho exclusivo para hacer y para autorizar a otros a hacer lo siguiente:

• Reproducir o distribuir la obra o copias de esta

• Mostrar, presentar o interpretar la obra públicamente

• Preparar obras derivadas basadas en la obra.

La protección de los derechos de autor se da a partir del momento en que la obra está creada de un modo fijado en una forma de expresión tangible. Los derechos de autor sobre una obra creada pasan inmediatamente a ser propiedad del autor que la ha creado. Sólo el autor o aquellos quienes derivan sus derechos a través del autor pueden reclamar la propiedad.

Los autores de una obra colectiva son copropietarios del derecho de autor de esta obra a no ser que haya un acuerdo que indique lo contrario.

Los derechos de autor de cada contribución individual en una publicación periódica o en serie, o cualquier otra obra colectiva, existen además de los derechos de autor de la obra colectiva en su totalidad y están conferidos inicialmente al autor de cada contribución.

Los menores de edad pueden reclamar derechos de autor pero las leyes del estado pueden reglamentar cualquier transacción relacionada con este tema que incluya a menores.

Derechos morales.

Los denominados “derechos morales” forman parte de los derechos de autor y se refieren al derecho de reclamar la autoría de la obra y el derecho a oponerse a cualquier mutilación, deformación u otra modificación de la misma, o bien, de otras acciones que dañan la obra y podrían ser perjudiciales para el honor o el prestigio del autor. En el marco jurídico español los derechos morales son irrenunciables.

Convenios internacionales.

La mayoría de países están acogidos al Convenio de Berna creado en 1886 y actualizado en 1979 que otorga protección en los estados firmantes a la obra originada en uno de ellos. El convenio también establece una serie de protecciones mínimas que se conceden al autor e incluye los derechos morales (que el autor conserva incluso cediendo los patrimoniales).

En 2002 la mayoría de estados firmaron el Tratado de la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) sobre Derechos de Autor que trata la cuestión de la digitalización e internet obligando a los países a disponer de la protección legal necesaria para garantizar la protección de los derechos.

Copyright

La noción de Copyright está originariamente vinculada al derecho anglosajón (la de derecho de autor al derecho francés) y se refiere a los derechos patrimoniales de la obra que no incluyen los derechos morales. Son pues todos aquellos derechos que el autor puede ceder a terceras partes, principalmente los derechos de reproducción, distribución, difusión pública y la creación de obras derivadas.

De su ámbito originario vinculado al material impreso, el copyright se ha ido extendiendo a otros ámbitos. Las sucesivas leyes también han ido ampliando el periodo de protección tras la muerte del autor y las limitaciones en las obras derivadas.

Copyright, todos los derechos reservados.

El uso de la expresión copyright o del símbolo © se utiliza convencionalmente para indicar que todos los derechos sobre una obra están reservados. Así, aparte de los derechos morales que conserva su autor, el propietario del copyright (que puede no ser el autor de la obra) conserva los derechos patrimoniales que incluyen la reproducción, difusión pública y la creación de obras derivadas.

Copyleft, cesión de derechos a los usuarios.


El término “copyleft” se refiere a una regulación sobre una obra que se propone garantizar los derechos (o la libertad) de cualquier persona como “usuaria” para reproducirla, distribuirla o crear obras derivadas.

El copyleft parte de la legislación de los derechos de autor pero hace de ella un uso creativo. Dado que el autor es el propietario de los derechos patrimoniales sobre la obra, se trata que los ceda, no a un editor, sino a cualquier usuario. El “copyleft” en sí no es una figura legal, es una forma de llamar en lenguaje común a un determinado tratamiento de derechos sobre la obra.

Esta fórmula facilita que algunos usuarios puedan crear obras derivadas pasando a ser parcialmente autores de las mismas; cuando esto pasa varias veces nos encontramos en una situación de autoría compartida sobre una obra.

Dominio público.

Por dominio público se entiende el conjunto de bienes y derechos de titularidad pública y que no son propiedad privada. Ejemplos de dominio público son el espacio radioeléctrico, las aguas terrestres y las aguas continentales.

Algunos ordenamientos jurídicos consideran que el dominio público está formato por aquellos bienes el titular de los cuales es una comunidad. Así, las comunidades de regantes, de pastos, de bosques son ejemplos de dominio público.

Las obras protegidas por el derecho de autor pasan al dominio público pasados 50 años desde la muerte de su autor, en concordancia con el Convenio de Berna, aunque este convenio reconoce el derecho a los países signatarios a ampliar el plazo de la protección. En España, el derecho sobre la propiedad intelectual se ejerce en 70 años tras la defunción del autor, a excepción de las obras anteriores a 1987, que es de 80 años. En algunos países, el autor puede ceder al dominio público una obra.

La transformación de una obra bajo dominio público (su traducción, adaptación, o modificación) de tal manera que de lugar a una obra diferente, da los derechos de propiedad intelectual al autor de la transformación.

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2. Licencias abiertas

La expansión creciente en la aplicación del copyritght ha llevado a la mayor parte de legislaciones a considerar como infracción la reproducción, modificación y, en algunos casos, el uso de una obra sin permiso del propietario de sus derechos de explotación.

Para hacer uso de estos derechos es necesario disponer del permiso expreso del titular de los derechos. Este permiso puede darse a través de una licencia que acompaña a la obra. La ausencia de una licencia o información sobre el tratamiento de derechos es considerada como una reserva total de los mismos.

En este contexto legal el movimiento por la cultura libre y los contenidos abiertos ha desarrollado diversos tipos de licencias para garantizar la cesión de derechos a los usuarios. Diversar personas, grupos, organizaciones y proyectos han definido licencias distintas conforme a su forma de entender la cuestión. El uso masivo por parte de creadores y usuarios ha consolidado algunas de dichas opciones.

A continuación presentamos algunas de las licencias abiertas que nos parecen más significativas para su uso en gráficos e imágenes.

GFDL.

La licencia de documentación libre GNU (GNU Free Documentation License, GFDL) es una licencia copyleft para contenido libre que fue diseñada para documentación de software pero se ha extendido a otros contenidos. Uno de los proyectos más significativos que impulsó esta licencia es Wikipedia; aunque en 2009 cambió sus contenidos a Creative Commons Atribución CompartirIgual 3.0.

La licencia permite copiar y, en principio, modificar el contenido de la obra, estipulando que cualquier copia del material u obra derivada de éste, debe llevar la misma licencia que el original.

Se establece una diferenciación entre el documento y sus secciones secundarias (“título”, “historial”, “reconocimientos”, “dedicatorias”, “agradecimientos”, “aprobaciones”). También distingue entre secciones variantes e invariantes (según si pueden o no pueden ser modificadas).

Se distinguen 4 tipo de copias:

• Copia transparente (Transparent copy): versiones del documento fácilmente modificables por medios informáticos, disponibles al público.

• Combinación (Combination): documento que se crea al combinar varios documentos bajo la GFDL. En él, se fusionan todas las secciones de historial, reconocimientos y dedicatorias originales, y se borran las aprobaciones.

• Colección (collection): conjunto de documentos bajo la GFDL que se distribuyen de forma conjunta.

• Agregado (aggregate): conjunto de documentos bajo diferentes licencias.

Creative Commons.

Creadas por la corporación americana sin ánimo de lucro homónima Creative Commons. Se basan en los derechos de autor y en la cesión de algunos de estos derechos a terceras personas. Los derechos a ceder se definen de la siguiente manera:

• Reconocimiento (Attribution): El material creado por un artista puede ser reproducido, distribuido o comunicado públicamente siempre que se reconozca la autoría.

• No Comercial (Non commercial): El material original y los trabajos derivados pueden ser reproducidos, distribuidos o comunicados públicamente mientras su uso no sea comercial.

• Sin Obras Derivadas (No Derivate Works): El material creado por un artista puede ser reproducido, distribuido o comunicado públicamente pero no se puede utilizar para generar una obra derivada.

• Compartir Igual (Share Alike): El material creado por un artista puede ser utilizado para generar una obra derivada siempre que esta quede sujeta a la misma licencia que el material original
Fuente: http://es.creativecommons.org/licencia/

De la combinación de estas posibilidades de cesión de derechos se derivan 6 licencias:

cc 2.5 by

“Reconocimiento (by): Se permite el uso comercial de la obra y de las posibles obras derivadas, la generación y distribución de las cuales también está permitida sin ninguna restricción.”

cc 2.5 by-nc

“Reconocimiento – NoComercial (by-nc):Se permite la generación de obras derivadas siempre que no se haga un uso comercial. Tampoco se puede utilizar la obra original con finalidades comerciales.”

cc 2.5 by-nc-sa

“Reconocimiento – NoComercial – CompartirIgual (by-nc-sa): No se permite un uso comercial de la obra original ni de las posibles obras derivadas, la distribución de las cuales se debe hacer con una licencia igual a la que regula la obra original.”

cc 2.5 by-nc-nd

“Reconocimiento – NoComercial – SinObraDerivada (by-nc-nd): No se permite un uso comercial de la obra original ni la generación de obras derivadas.”

cc 2.5 by-sa

“Reconocimiento – CompartirIgual (by-sa): Se permite el uso comercial de la obra y de las posibles obras derivadas, la distribución de las cuales se debe hacer con una licencia igual a la que regula la obra original.”

Esta es una licencia copyleft en los términos en que lo define la FSF.

cc 2.5 by-nd

“Reconocimiento – SinObraDerivada (by-nd): Se permite el uso comercial de la obra pero no la generación de obras derivadas.”

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3. Compatibilidad entre licencias.

¿Qué licencias son compatibles para crear obras derivadas?

• Hay licencias que permiten a un autor crear obras derivadas sin tener que pedir permiso al autor de la obra original.

• Pero si en vez de una obra original partimos de dos o más ¿Qué pasa? (por ejemplo en un fotomontaje a partir de dos fotos)

• Si las obras de partida tienen la misma licencia no hay problema

• Si las obras de partida tienen licencias distintas estas tiene que ser compatibles

Aquí se ofrece una orientación para ver qué tipo de licencias son compatibles entre sí.

Vamos a referirnos a tipos de licencias según los derechos que reservan. No nos referimos a licencias específicas por lo que, más allá de esta pequeña guía, conviene consultar las condiciones concretas de cada licencia para ver si es aplicable.

Tipos de licencias:

• Que no permiten obras derivadas (no las vamos a poder usar)

• © (todos los derechos reservados)

• By-nd (Atribución – No-Derivadas)

• By-nc-nd (Atribución – No-comercial – No-Derivadas)

• Que permiten obras derivadas (con estas veremos la compatibilidad)

• By (Atribución)

• By-nc (Atribución – No-comercial)

• By-nc-sa (Atribución – No-comercial – Compartir-Igual)

• By-sa (Atribución – Compartir-Igual)

Consideraremos también el Dominio Público (DP), que no es una licencia pero sí una situación de derechos de propiedad intelectual que entra en la combinación.

Compatibilidad

Como orientación general: la licencia de la obra derivada tiene que tener restricciones equivalentes a la licencia original más restrictiva.

Vamos a usar el siguiente esquema:

licencia obra A + licencia obra B => licencia obra derivada de A y B

Compatibilidades en combinaciones de dos:

• DP + By-sa => By-sa

• DP + By-nc => By-nc

• DP + By-nc-sa => By-nc-sa

• By + By-sa => By-sa

• By + By-nc => By-nc

• By + By-nc-sa => By-nc-sa

• By-nc + By-sa => No son compatibles

• By-nc + By-nc-sa => By-nc-sa

• By-nc-sa + By-sa => No son compatibles

Subir arriba.

Nota sobre este texto.

El propósito de este texto es ofrecer una aproximación a la cuestión de los derechos de autor y al uso de licencias abiertas en la creación y tratamiento de imágenes.

La versión inicial de este texto fue creada para el proyecto GERMINADOR (germinador.net) del TAG Taller d’Intangibles. Una segunda versión se incluyó como documentación en el GRF wiki (multimedia.uoc.edu/~grf) del área de diseño de los estudios de multimedia de la UOC.

En el primer redactado se tomaron como base algunos contenidos procedentes de fuentes (principalmente Wikipedia en catalán, castellano e inglés) bajo la licencia copyleft GFDL 1.2. Sirva esta nota como acreditación de sus autores.

David Gómez Fontanills

2008-2010 – versión 0.3


Recopilación “Contra el Copyright”.

10/11/2009

Portada del libro.

El rostro de la industria cultural está cambiando en el mundo. Todos los días millones de personas se saltan las legislaciones sobre copyright, ya sea porque se volvieron obsoletas o porque no disumulan su avaricia y afán monopólico, dos estrategias de acparamiento que han puesto en riesgo la libre circulación de la cultura. Contra el copyright habla sobre cómo la tecnología, y con ella una capacidad de reproducción sin precedentes, ha puesto en jaque las barreras con que se protegan las obras, a la par que ha desvelado la avidez de las multinacionales del entretenimiento, que vieron amenazados sus beneficios.

En este libro, cuatro escritores y activistas (Richard Stallman, Wu Ming, César Rendueles y Kembrew MacLeod) argumentan contra los esfuerzos corporativos por hacer de quienes intercambian libros, música, imágenes o códigos informáticos (es decir, cultura) una clase más de criminales.

Ediciones Tumbona.

Descargatelo en PDF.


El “efecto vírico” del Copyleft.

05/04/2009

Copyleft y Copyright

Copyleft y Copyright

Con la licencia más abierta de copyleft, el autor, confiere todos los derechos que  posee sobre su trabajo a todos los usuarios del mismo, poniendo como única condición que cualquier trabajo derivado de una obra protegida con copyleft, debe mantener las mismas condiciones y libertades.

En ocasiones, debido a esta particularidad, se dice que el copyleft tiene un carácter o efecto “vírico”, porque sus principios implican que las normas que rigen este tipo de licencias se transmitan continuamente de un trabajo a otro. En el ámbito del desarrollo de software, esto se traduce en que los trabajos bajo copyleft no pueden ser unidos legalmente a trabajos que se distribuyan sin el código fuente.

Como el término “vírico” tiene connotaciones negativas, a veces puede ser cambiado por el de hereditario, ya que los tipos de licencias se traspasan del trabajo original al modificado. Sin embargo, no se debería tener ningún temor a ello porque dicho efecto “vírico”, no hace más que garantizar al creador de un trabajo que se va a mantener la misma licencia que él escogió.

La libertad que con lleva el copyleft, lo convierte en una idea potente y coherente, ya que asegura al creador que nadie se beneficiará de su trabajo y que por liberar éste, dispondrá del valor añadido de cualquier modificación que se realice o se distribuya.

Por ejemplo, algunas grandes compañías se han referido de manera positiva respecto al efecto vírico del copyleft, ya que asumen la idea de que cualquier nuevo trabajo bajo esta licencia puede establecer un efecto red que se realimenta con el paso del tiempo, generándose una ingente cantidad de código copyleft, que continuará expandiéndose.

Un buen uso de todo ello es la reutilización del código fuente, que incide en un ahorro del esfuerzo de la ingeniería del software, al poder usar componentes genéricos ya existentes. Por el contrario, los que no emplean esta licencia en sus trabajos suelen tener que reinventar lo ya conocido, ya que la mayor parte de software libre aplica copyleft.

Este carácter vírico sirve para que sus detractores aseveren que si se usa una sola línea de código copyleft en un programa, éste automáticamente pasa a ser código copyleft, aunque el programador haya invertido muchas horas a hacer un trabajo prácticamente original y suyo. Pero toda esta crítica es errónea porque, ante la mayoría de competencias, es inaplicable que una sola línea de código se estime suficiente para justificar la protección de los derechos de autor.

En este caso lo que sucedería es que la distribución del trabajo derivado no sería legal, a no ser que el autor conceda expresamente una autorización escrita, o que el propietario del trabajo que ha usado código copyleft pusiera éste bajo una licencia compatible.

Dentro del copyleft, puede darse la posibilidad añadida de componer un trabajo en el que interactúe una licencia copyleft y otra que no lo sea, mientras que la combinación entre estas sea sencilla.

En definitiva, es razonable que el autor de un trabajo pueda elegir cómo compartirlo, es una forma apropiada para asegurar que siempre se disponga de esta misma libertad, y además sirve como medio para impulsar y defender el crecimiento del software libre.